Sin luna de mar

Sigo sentada en el porche, la conversación de los corzos hace rato que se ha alejado. La quietud y el silencio del bosque es sobrecogedora de nuevo; parece que toda vida se ha esfumado. Solamente el olor a tierra fértil invade  mi sentido olfativo recordándome donde estoy. Meciéndome  en la silla, ensimismada frente a tanta…

Sin luna de bosque

Las ruedas del coche se deslizan por el sinuoso camino hacia abajo adentrándose en el bosque. Una lechuza  apostada en una rama mira sorprendida el haz de luz, emprendiendo súbitamente su vuelo de huída. Es media noche y al fin he llegado a casa. Apago el motor del coche y las luces de carretera. El…